Bienvenido al relanzamiento blog personal de Otto Guibovich Arteaga. www.ottoguibovich.com, te invitamos a leer los nuevos artículos del autor.

25 de noviembre de 2011

Narcotráfico y Vrae


Si el Plan Colombia por efecto “globo”, trasladó el centro de gravedad del narcotráfico al Perú, situación que nadie vaticinó como una gran amenaza, hoy la gravedad de la situación debe ser el centro de atención. Número de muertes en crecimiento por “ajuste de cuentas”, expansión de los sembríos de coca con mayor producción y exportación de  cocaína, incremento del consumo interno de drogas, incapacidad para frenar el flujo de insumos químicos, que además los llamamos fiscalizados, incremento del número de “burriers”, presencia de carteles extranjeros y generación de clanes equivalentes peruanos, incapacidad para descubrir y juzgar el lavado de activos derivados del narcotráfico, exigua incautación de drogas en proporción a lo producido, crecimiento desmesurado de cultivos de amapola, escasas sentencias judiciales sobre capos importantes, plazos asombrosos para implementar medidas planteadas hace años y por si fuese poco, representantes de cocaleros elegidos en el ejecutivo y legislativo por votación popular. Estos, son algunos de los indicadores que muestran los niveles de penetración del narcotráfico en la sociedad peruana sin aparentes horizontes de control. Si las estadísticas sirven para determinar tendencias, estas indican que  galopamos hacia un escenario de violencia como lo fue Colombia o es México por estos días, y que el narco-estado no está demasiado lejos.

Entiéndase por narco-estado aquel en el cual los poderes principales así como las instituciones determinantes son influenciados en sus procesos de toma de decisiones de manera directa o indirecta en favor de estrategias que también pueden ser directas o indirectas para favorecer el narcotráfico, estas normalmente son imperceptibles a la observación común. Si algo garantiza la prolongación de este estado de cosas es violencia. El narcotráfico está asociado íntimamente a la violencia.  El solo hecho de presenciar que ya no es solo la coca sino la amapola como alternativa y complemento, demuestra la vena delictiva y que las acciones del narcotráfico tienden a hacerse cultura en un segmento mayor de peruanos. En términos sicológicos, hay un reforzamiento de la conducta ante la incapacidad de combatirlos. La amapola no es un sembrío ancestral peruano que exija el respeto de costumbres y sentimientos andinos. Esto último, así como los sembríos de coca en lugares alejados del Perú donde tradicionalmente no existe el consumo de hojas de coca, nos alertan que no se puede seguir cediendo espacios, pues seguirán ocupándose mayores áreas hasta hacer masa crítica.

Quien estas líneas escribe, ha sido parte del alto mando de las Fuerzas Armadas y por tanto testigo de excepción del problema en sus diversas dimensiones, especialmente en aquella ligada a la decisión política que creemos es el punto de partida para las soluciones.  Pues, la decisión política significa poco o nada, sin la férrea convicción de implementarla, es decir alinear decisiones con acciones. No se puede negar el avance en el Valle del Huallaga, o algunos golpes importantes como aislados de Dirandro; pero el control de insumos químicos fue un rotundo fracaso. Y en cualquier estrategia, reducir los insumos químicos estrangula la producción de pasta básica y de cocaína. Este es un tema muy interesante, pues se conoce que algunos insumos que llegan a las cuencas cocaleras, son importados y su empleo es limitado en el mercado, sin embargo los volúmenes de importación se mantienen incólumes. Un gran negocio sin dudas.

La erradicación es un dilema por estos días y creo no merece serlo. Se deben respetar las costumbres ancestrales de la población andina que necesita la hoja de coca para el “chacchado”, pero ello es mínimo y todos lo sabemos. También es cierto que mucha gente pobre baja del ande para mejorar sus condiciones de vida en la rentabilidad de la coca. Ellos son sin embargo, pequeños parceleros. ¿Qué sucede con las grandes plantaciones que no son para el consumo humano y claramente van al narcotráfico?, o aquellas ubicadas en las riberas del Putumayo donde nadie tiene la costumbre de “chacchar” y claramente son para el narcotráfico?. Más aun, aquellas plantaciones en lugares alejados del Vizcatán bajo la sombrilla de los capos del terrorismo. Hay que erradicarlas. En Tambopata, Inambari, La Convención, Aguaytía, etc, los cultivos se expanden como manchas de aceite. Son solo algunos lugares donde pronto se darán muestras de violencia pues los capos demandan seguridad armada para el trasporte, vigilancia de pozas, trasteo de insumos, etc.

Alguna vez plantee la posibilidad de un “subsidio por erradicación”, para los pequeños parceleros o cocaleros pobres, quienes podrían dejar de ser parte del problema y convertirse en parte de la solución, es decir involucrarse en la tarea de erradicación. Esta es una posibilidad concreta que garantiza el éxito en el largo plazo, pero conlleva asegurarle la sobrevivencia mediante una subvención por un plazo definido, el que tome generar producción sana, implica por tanto la inmediata sustitución de cultivos. Ayudar a dotar de valor agregado que permita competir con el precio de la coca, en este esquema, es una acción ineludible del estado, sin ambages que no deje las soluciones en manos del mercado e invertir en plantas procesadoras de café, cacao, frutas, etc., obviamente ello es solo parte de la solución, pues para obtener éxito, más que nunca se requiere que todas las fuerzas del estado puedan contribuir desde diversos ángulos y evitar que esta guerra se pierda por cansancio.

La herencia que asume este gobierno es difícil y como se aprecia, el problema tiende a una mayor complejidad. La reacción habrá de ser enfática, firme y desde ahora. No hay tiempo que perder. Atañe a la seguridad y defensa nacional y es responsabilidad del estado asumir la defensa, con todos los medios al alcance y no solo con la Policía Nacional.
Del mayúsculo problema que es el narcotráfico en su conjunto, el Vrae es solo uno de los focos, agravado por la presencia de una nueva expresión de Sendero Luminoso que hoy juega a ganarse el apoyo de la población. Justamente lo que el estado a través de sus sistemas debe realizar. Los hermanos Quispe Palomino tienen en el narcotráfico su base logística y estarían por vez primera, cerca de lograr una verdadera base de apoyo social con los cocaleros que amparan su accionar en el apoyo mutuo. Asunto complejo si esa población cuya adhesión hay que ganar, vive de la coca o sus derivados en casi un 90%,  en una zona donde campea la pobreza y todas las precariedades derivadas de la ausencia del estado. Paradójico, pero visto desde Lima la presencia del estado es poca y vista por los naturales, es excesiva pues perturba un modo de vida ya consolidado, como lo expresa Raúl Gonzales. El “modelo Vrae” de grupos terroristas y narcotráfico apareados en interés común, puede ser replicado en otras cuencas y solo será cuestión de tiempo si no se adoptan acciones con verdadera convicción de vencer en todos las etapas y dimensiones del fenómeno: lavado de activos, control de insumos químicos, justicia, erradicación, trasporte, comercialización, etc,. ¿Veremos algún día a un varón de la droga de cuello y corbata, lavador de activos y cabecilla soterrado del narcotráfico, sentenciado por el poder judicial?. Ello marcaría un giro importante como positivo en esta guerra pues sería expresión que los sistemas funcionan de manera articulada.

En el siglo XXI, las batallas para conquistar áreas estratégicos siguen vigentes, con una gran diferencia; que tiene la característica de reconquista de espacios controlados por el crimen y se da al interior de nuestro propio país. Debemos controlar todos los espacios de nuestro territorio. Por otro lado, si el crimen organizado que campea en Centro América logra posicionar sus métodos en nuestro país atraídos por el estado de cosas, entonces seremos testigos de un efecto multiplicador de la violencia. Entonces, ningún recurso del estado puede ponerse de perfil en este problema, los gobiernos regionales en el caso del Vrae por ejemplo, miran el problema como extraño a sus responsabilidades, cuando deben ser los principales interesados. Las tropas de las Fuerzas Armadas y ejercito en particular no pueden ser más los soldados bisoños de conscripción. Al respecto, se consiguió la Ley de Tropas Especialistas o profesionales a fin de crear un núcleo permanente que se complementen con los conscriptos y reduzca el efecto rotativo de tropas. Sin embargo el MEF se encargó de congelar el tema. Cuanto más tarde peor.

22 de noviembre de 2011

Democracia Participativa y Gobernabilidad


La democracia participativa en un Perú tan diverso y compartimentado, merece especial atención si esta debe consolidarse y la población percibir los beneficios de un sistema entendido mas como sinónimo de elecciones y votación. En agosto el diario El Comercio desarrolló un extraordinario evento democrático en Huaraz, denominada Audiencia Regional que reunió casi un millar de personalidades de la región. Alcaldes provinciales y distritales, gobernadores, congresistas o sus representantes, presidentes de comunidades, el presidente regional, consejeros y ciudadanos de todas las clases sociales, hicieron sentir su voz para reclamar, proponer o denunciar publicamente, en un ejercicio de apertura, tolerancia y franqueza. Esta interacción, permitió palpar que la democracia puede ser un medio para mejorar las condiciones de vida o cuando menos para interactuar y sentirse parte del sistema. Un evento ejemplar que podría apreciarse como una signo de inclusión política.

Ancash es la región más segmentada del país, con 20 provincias y 166 distritos. Estos ultimos representan mas del 9% de la totalidad de distritos del país, sobre un territorio que es solo el 2.6% del ámbito nacional. Su accidentada geografía comprende tres cordilleras: la llamada Cordillera Negra, Cordillera Blanca (hoy casi marron) y la de Huayhuash; ello contribuye a esta segmentacion, como también al deseo por tener una administración propia, si de esa forma el estado llega por fin a cubrir vacíos históricos donde el hombre andino, camina en círculo sin encontrar una salida a su situacion de pobreza, pues de la nada, nada sale.

Pero, también Ancash posee enormes oportunidades en turismo, agricultura minería, energía eléctrica, pesquería, piscicultura. Alguna vez el Callejón de Huaylas fue gran exportador de flores y Chimbote fue el primer puerto pesquero del mundo. Hoy esto es parte de la nostalgia. La cordillera Blanca  tiene siete picos con más de 6 mil metros de altitud liderados por el Huascarán y el Huandoy, que son atractivos naturales. Cuenta con el Alpamayo reconocido como la montaña más bella del mundo por ser un  triángulo casi perfecto, el Callejón de Huaylas es de una belleza sin par, como Conchucos con sus restos arqueologicos en Chavín de Huántar. Es decir un cúmulo de posibilidades. Pero también serias amenazas.

La desnutrición infantil alcanza el 40% y pueblos con más de 40 mil personas como Chiquián tienen solo un médico. Escasos hospitales en una región con más de un millón de habitantes. Si el ratio es uno por cada 120 mil pobladores el déficit es alarmante. En Huaraz el hospital “Victor Ramos Guardia”, cruje por obsolescencia tecnológica e incapacidad para atender a una población tan densa. La contaminación ambiental es otra amenaza o la reducción de los volúmenes de agua de sus lagunas producto del cambio climático. La distribución del canon minero permite que algún distrito reciba centenares de millones, mucho más que el propio gobierno regional. Pero hay amenazas mayores. Alguien citó a Alfredo Barnechea y su expresión “Ancash se pudre en plata”, a lo que el ciudadano contrastó: “Ancash se pudre en corrupción”. Severas expresiones que parecen definir una tendencia. Vale mencionar la claridad del Presidente Regional para exponer sus conclusiones, sin la beligerancia esperada y con argumentos técnicos que explicaban su perspectiva. Qué bueno sería que el gobernante regional replicase estas audiencias para definir prioridades, dar transparencia y fortalecer la gobernabilidad.

En términos de gestión moderna, esta práctica democrática es un ensayo en búsqueda de una visión compartida entre líderes regionales y locales, para alinear objetivos y recursos en una región compleja que demanda rapidez en la inversión pero una indispensable priorización. Se requiere urgente normatividad para gobernantes regionales y locales que establezca con claridad un orden de prioridad en las inversiones. Ergo, no se puede invertir en un coliseo de gallos o coso taurino si se tiene poblaciones sin una posta médica o sin servicios de agua y desagüe. Son conocidos los monumentos a la hoja de coca, al sombrero, a la maca, etc. Primero, los servicios básicos.

Ancash, la “tres veces Huaylas”, es reconocida como la región que más presupuesto tiene. La visión de convertirla en la más próspera del Perú no es utópica. Hay  posibilidades y oportunidades. Perfeccionar la gestión y escuchar y volver a escuchar debe ser una práctica a partir de esta lección democrática de la Audiencia Regional. Pero, “hay un fantasma que recorre Ancash y el Perú entero, el fantasma de la corrupción”. Este gobierno ha ofrecido una cruzada para combatirla. Por ello apostemos. Pero también por este modelo de democracia participativa que disuelva intentos de solución empleando la violencia que siembra destrucción y muerte.

21 de noviembre de 2011

El complicado ajedrez geopolítico en Asia


Asia es el continente más grande y poblado del orbe. Cuatro mil millones de personas alcanzan el  60% de la población mundial. Es fuente de las mayores reservas petroleras y cuatro de los cinco mayores productores mundiales son asiáticos. Su extraordinario crecimiento económico no está exento de apuros  en una región donde  la presencia extranjera desde Marco Polo para bien o para mal, es una constante.
China es segunda y Japón la tercera economía del mundo pero además Rusia, India y China, son tres de las cinco economías emergentes conocidas como BRICS. En Asia están también: Irán, Israel, Líbano, Siria, Irak, Afganistán, Corea del Norte, entre otros, países grandes y pequeños y fuente de inestabilidad frecuente.

En ajedrez, un gambito permite ceder piezas para ganar una mejor posición. En este ajedrez geopolítico reciente sobre tableros asiáticos el primer gambito lo realiza EEUU cuando su presidente enfatiza que es una potencia del Pacífico, en clara alusión que su liderazgo por casi cien años en el Atlántico Norte y con una Europa en recesión, pasaría a una segunda prioridad para posicionarse mejor frente a actores del Pacífico.

En jugadas anticipadas, EEUU firmó tratados de defensa mutua con Japón, Corea del Sur, Filipinas, Taiwán, entre otros. Tiene base propia en Hawái y una muy grande en Corea del Sur. El año 2008 vendió armas a Taiwán por 6,500 millones de dólares que irritó a China para quien Taiwán es la “isla rebelde” a recuperar  y parte irrenunciable de su territorio. ¿Es Taiwán un alfil frente al rey?.

El 31 de diciembre último, EEUU promovió sanciones contra la República Islámica de Irán, cuarto productor de petróleo en el mundo, con programa nuclear propio y promotor  en Oriente Medio de Hezbollah contra Israel.  La respuesta no fue perezosa y el primer día del año Irán probó misiles en belicosa respuesta en pleno Golfo Pérsico (Estrecho de Ormuz), escenario de dos guerras en 20 años. Cualquier contingencia con Irán tendría otros actores espontáneos, Israel uno de ellos.

De otro lado el reenfoque ruso en Asia responde a una sumatoria de hechos recientes y lejanos, algunos más  visibles que otros. Rusia que se acercó a Europa y la OTAN sin muchos resultados, replanteó su juego y logró alianzas económicas con China y otros países del área. Acercamiento que durante la guerra fría EEUU buscó y logro neutralizar. Una alianza Chino-Ruso no es moneda corriente pues además de crecientes economías, son potencias nucleares con capacidades estratégicas (satelitales, submarinos, portaviones, etc.) aptas para jugar roles en todo el globo. El eje Moscú - Pekín está cada vez más sólido.
Ambos vienen desarrollando jugadas importantes. Un oleoducto desde la Siberia los une desde el 2011 y tienen el difícil reto de llevarlo por territorio de Corea del Norte comunista, hasta la prospera y sorprendente Corea del Sur. Por cierto China y Rusia cooperan con la antípoda Corea del Norte nuclear que padece hambre, y serán los primeros en decir su palabra en cualquier contingencia coreana norte-sur. Una vez más el ajedrez geopolítico  ubicaría a EEUU y Rusia frente al tablero, esta vez sobre el Pacifico y China muy cercano al segundo no será mero espectador.

China por su parte desarrolla un intenso esfuerzo de integración comercial con India. Carreteras y ferrocarriles a través de Myanmar (ex Birmania) acercan a los dos países más poblados del mundo. India no es un socio fácilmente reclutable y eso también lo sabe EEUU, pero su peso específico en la región y en el mundo no es desdeñable.

En el marco de la OTAN, EEUU cuenta con aliados confiables con capacidad nuclear: Francia y Gran Bretaña. El tablero asiático es más complejo pues hay al menos cinco países con capacidad nuclear y por tanto tienen “agenda propia” o la presumen: Rusia China, India, Pakistán y Corea del Norte, con Israel como incógnita e Irán buscando entrar a esta élite.  El ajedrez habrá de ser fino y los caballos no podrán ser empleados como martillos, en un ajedrez geopolítico bastante energético.

Cuando un evento es lejano muchas veces las percepciones pueden ser hasta indiferentes. Pero en un mundo tan interactivo, cuanto suceda al otro lado de la tierra nos incumbe. Especialmente si China es hoy nuestro primer socio comercial o si el presidente de Irán y líder de un régimen fundamentalista se pasea por el vecindario latinoamericano. Es imperativo estar atentos al ajedrez geopolítico mundial.

18 de noviembre de 2011

UNASUR en Perspectiva - Caretas


El ex Comandante General del Ejército analiza la cumbre del Consejo de Defensa Sudamericano, que reunió en Lima a 12 ministros de Defensa de la región, la semana pasada, y que concluyó con la aprobación de un 'Plan de Acción' que propone 'transparentar' las compras militares en Sudamérica. Guibovich se pregunta si la homologación del gasto militar tiene sentido en una región con países armados hasta los dientes y otros con las botas raídas.

Henry Kissinger, en un ejercicio de geopolítica acertada, decía que América del Sur se movería en la dirección que lo haga Brasil, a partir del enorme peso específico de un país de más de 8 millones de kilómetros cuadrados, que limita con todos las naciones de la región, excepto Chile y Ecuador.
La influencia que este país-continente ejerce en la región es natural.
América del Sur tiene un enorme potencial. Veamos por qué:

- Posee 17'800,000 kilómetros cuadrados, superando a la Federación Rusa.

- Tiene casi 400 millones de habitantes, una cifra mayor a la de EE.UU.

- Es fuente del 27% del agua dulce del planeta y tiene una inmensa reserva forestal.

- Se ubica entre dos océanos, los más importantes del mundo, Pacífico y Atlántico, y posee hidrocarburos cuando menos para los próximos 100 años.

- Tiene 2 idiomas predominantes y a su vez fáciles de entenderse mutuamente, como parte de una cultura próxima en valores e historia.

- El PBI de Sudamérica bordea los US$ 2'400,000 millones de dólares. Una región nada desdeñable desde donde se le mire.

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Secretaria general de Unasur, la diplomática colombiana María Emma Mejía, discute con el ministro de Defensa, Daniel Mora Zevallos, durante la cumbre de la semana pasada en Lima.

LA INTEGRACIÓN MILITAR

La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), en sus inicios, fue concebida como una aspiración de corte económico. Hasta que en la Cumbre Suramericano del año 2004, en el Cusco, empezó a fortalecerse la idea de una integración mayor. Luego de muchas discusiones, en mayo del 2008, en Brasilia, se concretaron 21 objetivos específicos y la determinación de construir una identidad y ciudadanía sudamericana integrada en lo político, económico, social, cultural, ambiental, energético y de infraestructura. Hasta entonces no se hablaba de una integración militar, aunque sí de una cultura de paz. Más tarde, en marzo de 2009, en base a la propuesta del entonces presidente brasileño Ignacio 'Lula' Da Silva, nace el Consejo de Defensa Suramericano (CDS). Fue durante el Consejo Extraordinario de estados miembros de Unasur en Santiago de Chile.

Los objetivos establecidos en su carta de nacimiento son tres: a) consolidar Suramérica como una zona de paz, base para la estabilidad democrática y el desarrollo integral de nuestros pueblos, y como contribución a la paz mundial. b) Construir una identidad suramericana en materia de defensa, que tome en cuenta las características subregionales y nacionales y que contribuya al fortalecimiento de la unidad. c) Generar consensos para fortalecer la cooperación regional en materia de defensa.

Loables y ambiciosos los objetivos. Se hizo la salvedad de que no es una alianza militar sino un Consejo que busca la seguridad cooperativa y no colectiva. De ahí a convertirse en una alianza será cuestión de tiempo, si la percepción predominante es que existen amenazas cada vez más comunes.

HOMOLOGACIÓN DE GASTOS

Está en el recuerdo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), una creación americana de 1947, anterior a la propia OTAN que establecía "… un ataque armado por cualquier estado contra un estado americano, será considerado como un ataque contra todos los estados americanos…". El tratado fue invocado en numerosas oportunidades sin ningún resultado. El caso más emblemático fue el de Las Malvinas, cuando EE.UU. prefirió adherir a sus compromisos con la OTAN y renunció a cumplir el TIAR.

Otros países que pudieron hacerlo se pusieron de perfil y alguno colaboró pero en sentido inverso. Sin embargo, a raíz del ataque terrorista del 11 de setiembre, en Nueva York, nuevamente se invocó al tratado.
Cual fuere su destino, no podemos olvidar los antecedentes del TIAR, que solo sirvió para que Costa Rica disuelva sus Fuerzas Armadas en un acto extremo de buena fe. Se habla por estos días de homologación de gastos militares y suena interesante. Sin embargo habría que preguntarse: ¿Cuál es el punto de partida, si tenemos en la región países armados hasta los dientes y otros con las botas raídas?

Si no se consideran las asimetrías actuales, homologar gastos será solo un ejercicio de buenos propósitos. Además, deben considerarse temas pendientes de solución entre países limítrofes, que no son pocos: las aspiraciones bolivianas de salida al mar; las diferencias ideológicas entre muchos países que, de manera indirecta, generan inestabilidad en otros; las diferencias culturales al interior de cada país y entre países; la escasez de recursos energéticos y de agua. Y muy especialmente, el rol hegemónico buscado de manera incesante en un mundo cada vez más pequeño y multilateral, que lo hace mucho más incierto.

Está en camino el Consejo Social Suramericano. En ese contexto habrá que ver el rol de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que alguna vez se sugirió debería tener una fuerza militar. El camino no es llano en una región extremadamente rica como diversa. Es una apuesta catalizar la integración de América del Sur. Veamos cómo se elabora.

12 de noviembre de 2011

Perú y Chile: La transición permanente


Los países latinoamericanos viven sus relaciones en constante reacomodo. Especialmente desde 1,959, el comunismo buscó y encontró socios ideológicos en parte reavivados hoy desde otra perspectiva. Ello se complementa con alineamientos de orden económico y cultural.
Sudamérica, tiene su propio ensamble en base a intereses coyunturales con la característica, que esos intereses pueden cambiar según se suceden los gobiernos. Por su parte, Perú y Chile viven un tránsito permanente en sus relaciones que pueden pasar del deshielo promisorio al congelamiento o acaso la fricción, por declaraciones o actitudes obstinadas, algo beatonas y poco transparentes a ambos lados de la frontera.

El siglo XXI, halló al Perú con "sangre en el ojo", producto de la entrega de armas por  Chile al país del norte en pleno conflicto. Al ser garante de un  protocolo, existía la esperanza que junto a los otros tres, fuese totalmente neutral. No todos lo fueron y lo sucedido degradó las relaciones y reavivo más las desconfianzas sempiternas.

Las relaciones peruano-chilenas nunca van a mejorar si no tenemos el coraje  de confrontarlas con realismo y definir los problemas sobre los cuales han casi naufragado. Recordemos que en materia de estados, la amistad es cuestión de personas y por delante están los intereses. Si lo anterior es cierto, el problema se encuentra en los intereses comunes no hallados, que permitan que las relaciones no sean de amor y odio, sino de compartir visiones en un tiempo y espacio privilegiados frente a la región de mayor crecimiento y un mundo cada vez mas pequeño y demandante.

Por otro lado, la reciente buena química entre los presidentes García y Piñera u otras en el futuro, edulcoran la diplomacia, pero al final del día no determinan, pues la propia alternancia democrática se encarga, de colocar en el poder nuevos actores que a pesar de las políticas de estado, pueden añadirle visiones particulares a la bilateralidad.

Así como coexisten comunidades diversas en procesos de transición a la modernidad, por igual, Chile y Perú coexisten y sus relaciones no han alcanzado un punto finito donde la transparencia reemplace a la lobreguez, la modestia a la petulancia, la confianza a la malicia. Por ello están siempre en tránsito. Pero, ¿en transición a dónde? He ahí la cuestión.

Los dos países pueden generar sinergias extraordinarias si encuentran equilibrios y balances en sus relaciones en ocasiones precarias y carentes de empatía en una suerte de yin yang que en momentos suena a yin-yin por obtusas para aceptar y administrar diferencias por vía directa como la imposible, que condujo finalmente a La Haya. Pero, es La Haya y su veredicto la gran oportunidad para iniciar una nueva y definitiva historia, con madurez y apego a la legislación internacional. Si en una querella alguien gana y alguien pierde, que la frustración no degenere en fricción, menos en agresión de uno u otro lado pues tendríamos otro siglo perdido y funestas consecuencias  para futuras generaciones. Si la tolerancia a la desazón es superior, el horizonte será de convergencia inevitable.

Impasses y percepción de impasses, han sido frecuentes. Con o sin razón. Mas, el simple hecho de haberlas  sobrellevado o superado indica que subyace un espíritu poco  estimulado, digno de mejores destinos. Liderazgos visionarios, que no centren la vecindad solo en los negocios que parece lo más feliz en la actualidad dual, son necesarios en momentos cruciales de cuasi definición de las relaciones de dos pueblos. Ecuador y Perú vienen dando un ejemplo de cómo superar diferencias históricas, en silencio, con humildad pero con propósito. La tendencia mundial clama por bloques, alianzas, comunidades, etc, Chile y Perú pueden hacerlo. Menos murmuro y más cooperación seria la apuesta ganadora.