Bienvenido al relanzamiento blog personal de Otto Guibovich Arteaga. www.ottoguibovich.com, te invitamos a leer los nuevos artículos del autor.

10 de mayo de 2012

De Fusiles e Intereses


Respeto al ex ministro Rey y justamente por ello lamento su artículo y declaraciones en la TV respecto a un oficial del Ejército por quien aboga y pide se anule una sanción. Elegir para ello el aniversario de la operación “CHAVIN DE HUANTAR” fue penoso. Es como pedir liberación de sentenciados por su sola versión y no las conclusiones de la justicia.
Los antecedentes se remontan a la licitación para adquirir fusiles para el Ejército. El ministro de entonces recibió un video que me mostró y parecía muy grave. Dispuse parar el proceso de inmediato cosa que luego él felicitó, pues según el tal video, algo pintaba muy mal.
La investigación administrativa por la Inspectoría General del Ejército precisó sin embargo, que el  video era uno, infamemente manipulado. El mismo fue difundido en la TV donde, invitado el ministro, criticó públicamente a los responsables del proceso y quedó bien como abanderado de honradez. Nada que decir, pues nadie sabía del engaño. En realidad el video era una vergüenza.
Me sumé al equipo del Inspector y asistí a la exposición de resultados. Era legal y quise ser testigo de un tema, en virtud del cual se armó un “escandalete” en la prensa. Propio de pugnas de vendedores de armas por comerciar a cualquier costo. Lamentablemente sin investigación previa, avalada por la presencia del ministro en la TV.
El inspector fue categórico en la demostración de pruebas. Al final el ministro felicitó al inspector por su prolijidad. Se probó la burda manipulación de imágenes y la trasgresión de normas internas. Con la verdad, esperábamos que el ministro aclare ante la prensa la burda manipulación y sus declaraciones pues detrás del proceso habían modestos técnicos y oficiales, cuya dignidad fue cuestionada públicamente sin derecho pues los protocolos de entonces, con sus limitaciones, se aplicaron a todos por igual. No lo hizo.
No voy a referir episodios de detalle, pero se insinuó que se trate bien a los dos mayores cuya trayectoria en un caso más que en otro no dicen mucho a favor. Se les trató bien, con la ley en la mano pues las normas nos igualan por sobre todo. La inspectoría actuó según normas lo que avalé. Si alguno sancionado fue protagonista de una gloriosa operación, ello no le otorga patente de corso para hacer la del “gran capitán” y no someterse a las normas.
Espero que el ejército continúe el juicio contra los manipuladores y en especial contra quien amenazó a los miembros del comité, diciéndose amigo del ministro. Si hubo irregularidades, es un deber sancionar como lo es asumir responsabilidades. Anular sanciones sería grave.
El corolario de toda esta historieta oscura es que los fusiles hasta la fecha no se adquieren. Pero los líos siguen. Ergo, los mismos intereses pugnan y nos lo recuerdan las mismas imágenes manipuladas. Entonces, seguiremos defendiendo la verdad en cada momento.

4 de mayo de 2012

Los niños en la estrategia del terrorismo


No caben dudas que los terroristas siguen un proyecto sostenido adaptándose y utilizando las libertades que brinda la democracia para lavarse la cara y  continuar sus andanzas. No hay escarmiento ni contrición.  Por el contrario, hay una mayor dosis de descaro y un consecuente envalentonamiento frente a la sociedad peruana, sus autoridades y el estado de derecho. La intentona del llamado Movadef, las peripecias del “emerretista” Wilfredo Saavedra en Cajamarca, o el reciente secuestro en Kepashiato, son perlas que grafican lo anterior.

Pero hay muchas más. De todas, la más delicada es la tenebrosa estrategia terrorista orientada a la captación ideológica de niños, que sin límites van desde el secuestro y adoctrinamiento en las selvas del VRAE, hasta la soterrada y no menos infame campaña en las aulas de colegios con profesores ex reos terroristas y ediciones de libros mentirosos de pura apología al terrorismo.

“No hay terrorismo”, claman algunos expertos. No se sabe si lo hacen por ingenuidad o por un modelo mental que no les permite percibir la metamorfosis  terrorista desde aquel de las décadas finales del siglo pasado y este neoterrorismo que combina acciones militares en el VRAE en contubernio con el narcotráfico, con acciones legalistas, políticas, sociales y sicosociales en el marco democrático del cual se sirven y al cual siempre buscarán petardear. O quizá lo digan por simple conveniencia de fines maliciosos que no están a la vista.

Sirven de muy poco  las propuestas de la Convención sobre los Derechos del Niño, o los Objetivos del Milenio en relación a los niños si al final caerán en las garras tóxicas de organizaciones que se sirven de su fragilidad y vulnerabilidad para inocularles el veneno de la lucha de clases o cualquier otra forma de violencia como parte de su formación o deformación. Las metas y propósitos del Plan Bicentenario de erradicación de la desnutrición, el analfabetismo y la mortalidad infantil, pueden ser literalmente pueriles si estos niños sucumben mentalmente a la ideología de la violencia y la muerte que proponen las organizaciones terroristas inefables.

Tan brutal como arrasar Lucanamarca o Soras, es atropellar la mente de los niños en una muy bien montada estrategia que se expresa en ingresar y mantener profesores ex sentenciados por terrorismo en el magisterio ante la lenidad del Ministerio de Educación; lo que significaría que hay niveles de complicidad en algún rincón, con terroristas o prototerroristas agazapados favoreciendo acciones en provecho de sus mentores. De igual gravedad, es la edición y publicación de textos escolares donde las organizaciones terroristas son poco menos que benefactores de los pobres. Las excusas de una editorial suenan a llanto por pérdidas económicas y muy lejos de un compromiso por la niñez y juventud. El perjuicio está hecho.

La osadía es grande y no empezó el presente año. A la par, no hay forma de neutralizar totalmente los libelos difundidos desde hace mucho tiempo, pues habrán sido multiplicados utilizando seguramente las propias fotocopiadoras del magisterio o los medios electrónicos del FITEL pues se aprovechan de nuestra indolencia. Las excusas simples no deberían ser aceptadas por el Perú es decir, por el gobierno que nos representa. Deberían exigirse desagravios y compensaciones como también acciones de control de daños por cuenta del Ministerio de Educación que incluya el cese de los “maestros terroristas” y la detección de los tontos útiles embozados.

Además, se debe adaptar la legislación contra estas nuevas formas de sembrar terrorismo. El terrorismo está trabajando a largo plazo y en esta dimensión nuestras capacidades como estado siempre fueron limitadas. La legislación contra terrorista que fue prácticamente demolida en lugar de ser perfeccionada, hoy debe adaptarse a las nuevas jugadas que se plantean con procedimientos diferentes pero con la misma finalidad.  No nos equivoquemos, el terrorismo continúa con diferente máscara. Que tampoco nos engañen.

Los niños con su inocencia para jugar y aprender absorbiendo conocimientos, son el futuro del Perú, merecen por ello los mejores esfuerzos de la política. No bastan solo los programas sociales que siendo buenos son insuficientes. Karl Menninger un sicoanalista, planteó: “lo que se les dé a los niños, los niños le darán a la sociedad”. Niños adoctrinados en violencia, harán del Perú del futuro uno más violento. Frenemos esta pérfida estrategia neoterrorista en todos sus niveles.

Chalecos desviadores de atención


¿Cómo se puede explicar que chalecos que cuestan 800 dólares en promedio en el mercado, puedan costar ensamblados en el Perú, 357.00 dólares en promedio y alguno grite ¡Corrupción!? Simplemente intereses de alguien que puede perder un negocio de alrededor de 5 millones de dólares, y no le importa que se puedan producir en el Perú más baratos, con transferencia de tecnología ISO 9001, con la posibilidad de cesión de patentes y con la más alta certificación en el mundo: NIJ 6. Israel que también produce este tipo de chalecos, solo tiene certificación equivalente al NIJ 5. No llega a tener el último, que si tienen los adquiridos en convenio con una empresa americana. Además de una póliza de seguro por más de 25 millones de dólares en caso fallen.

El Ejercito del Perú tiene talleres implementados por PNUD totalmente ociosos pero con capacidad para ensamblar chalecos y abaratar costos a menos de la mitad del original. Eso es lo que tiene que hacerse cuando los presupuestos son exiguos sin sacrificar la calidad. Por ello se buscó un convenio con una de las dos mejores empresas en su rubro en el mundo, con cláusulas explicitas anticorrupción.

Para quienes no conocen, mucho de chalecos, existen varios niveles de protección. El IIIA, es el estándar en el mundo militar o policial y viene con bolsillos donde se pueden colocar placas de diverso tipo y convertirse en III o eventualmente en IV. No se usan placas de acero como alguno sugiere. El empleo de chalecos es una decisión táctica.

Los chalecos III y IV pesan alrededor de 12 kilos por lo tanto no son recomendables para patrullas que deben ser altamente móviles, pues las tropas pierden capacidad de desplazamiento, que en la selva alta o cordillera es vital. Sí, se emplean, para tareas que no son dinámicas: centinelas, desplazamientos vehiculares, hombre en punta (que es rotativo), etc, que al final son las menos en el VRAE. Por ello la adquisición comprendía mil chalecos estándar y cien con placas. Totalmente razonable.

Los chalecos IIIA, resisten munición 9 mm parabellum (de guerra), es decir de pistolas, de metralleta uzi, mini y micro uzi, P5, esquirlas, escopetas, y hasta magnum 44, explosiones, etc., que tienen las fuerzas armadas, policiales y robadas, las tienen también los delincuentes terroristas.

En los últimos 25 años, nunca se compraron chalecos para los combatientes en zonas de emergencia, excepto para las fuerzas especiales y en muy pequeña cantidad. Es la primera vez que se intenta equiparlos mejor ante un pedido del comandante general del VRAE. Lo que si queda claro es que se debe apostar por la continuidad de los procesos y no frenarlos como hace siempre la burocracia.

Dos periodistas, de dos diarios diferentes y en el mismo día, publicaron inexactitudes lindantes con el ridículo. Usando las mismas palabras. ¿Alguien dicta que deben decir ciertos periodistas? Deberían aclarar cuáles son sus intereses o a quienes representan. Pero, no deben mentir pues flaco favor le hacen a la prensa y su labor informativa. La verdad siempre prevalece. Aquellos que gritan corrupción sin pruebas deberían ser más responsables consigo mismos y con la sociedad a quien informan. No todo está perdido.