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6 de noviembre de 2015

Acuerdos nucleares y ajedrez diplomático (Revista "Realidad y Perspectivas" de la Universidad Católica de Chile)


En una partida de ajedrez, un gambito permite ceder piezas para ganar una mejor posición. El ajedrez geopolítico mundial se juega todos los días, con cambios constantes. En este escenario, las relaciones de poder en su dimensión geográfica no pueden ser la excepción.

Hay una enorme verdad en la sentencia de Henri Jomini, un estratega del siglo XIX, quien develó que la historia registra ejemplos de potencias que sucumben por desidia frente a un principio fundamental en la vida de los estados: “un estado declina en la medida que permite el desmesurado crecimiento de un rival…”

EEUU sigue siendo la primera potencia mundial y si bien la OTAN y Europa son de sumo interés, hoy su prioridad está en el Pacifico y en Asia concretamente.

Asia, con el 60% de la población mundial es el continente más grande y poblado del orbe. Cinco países tienen evidente capacidad nuclear, alguno no lo evidencia y otros están en vías de serlo.

A diferencia de Europa en que las potencias nucleares son socios, los países asiáticos tienen marcada independencia e incluso tienen agenda propia en el tema y por cualquier vía Atlántico o Pacifico, EEUU se encontrara con la Rusia nuclear de siempre.

Irán, el cuarto productor de petróleo en el mundo, es promotor de Hezbollah en el Medio Oriente, país nuclear en ciernes y alguno de los líderes iraníes visitó reiteradamente Latinoamérica en periplos por el eje Bolivariano que suscitaron justas interrogantes.

El uso de la fuerza en Irán habría sido contraproducente. Aglutinar aliados y sostenerse en una guerra polarizadora es difícil y salir de ella más aún, además el escenario global del momento no es el mismo que aquél de los 90. A pesar del arrebato de Israel, principal aliado y afectado por Hezbollah, EEUU juega un ajedrez realista que Hans Morgenthau aplaudiría. Como es realista también la gestión que viene realizando del viejo problema cubano.

Que algún país extremista pueda obtener y consiguientemente emplear capacidades nucleares en atentados terroristas es algo preocupante para Occidente y el mundo. La sospecha no probada que Irak lo tuviese, originó dos guerras de consecuencias ya conocidas. 

No es que EEUU carezca de fuerzas para buscar soluciones directas con Irán. Le preocupa más alentar la consolidación de ejes eurasiáticos y por tanto antepone la estrategia diplomática con vasto apoyo, y neutraliza aun temporalmente a un Irán de claro soporte ruso y eventualmente chino y de otros. 

Tampoco será un sello distintivo de EEUU apelar sólo a soluciones diplomáticas. Pero, actuar en función a las circunstancias con pragmatismo calculador, puede ayudar a alejar las amenazas sobre su territorio continental. 

¿Debe Latinoamérica preocuparse por los vínculos iraníes con el régimen totalitario de Venezuela? Ciertamente. Cualquier alianza evidente o soterrada de regímenes dictatoriales y extremistas puede afectar los intereses nacionales de los estados vecinos y poner en cuestión la paz interna y regional. 

Venezuela no solamente es amigo de Irán y de Rusia, lo sería de grupos extremistas de diferente laya que al final tienen vínculos globales que pueden acechar y crear inestabilidad interna en otros estados. Miremos con ojos desconfiados y realistas lo que pasa en el mundo y en nuestro vecindario. Después de todo, los estados suelen ser independientes del bien y el mal, Maquiavelo dixit. Y algunos pueden ser más amorales que otros.

El golpe no enseña (El Comercio)


El destino de la promoción “Héroes de Pucará y Marcavalle”, llamada también “Humala”. 

El concepto de promoción en el Ejército del Perú (EP) alude a un colectivo egresado en la misma fecha. Tras años de formación, perfeccionamiento, trabajo en guarnición o en operaciones, se forja una fuerte identidad colectiva y una personalidad distintiva promocional.

Hay promociones emblemáticas, como la Junín, por mencionar una. También tenemos a las que no se les recuerda por su denominación de origen, como la Centenario del Combate del Dos de Mayo de 1866, más conocida como la Montesinos. En ella existen excepciones que no se puede dejar de mencionar, con respetados profesionales que no fueron seducidos por el poder tras el grupo.

Hoy se da en llamar promoción Humala a la denominada de origen Héroes de Pucará y Marcavalle, bautizada en honor a Cáceres y muchos héroes anónimos que lucharon con dignidad para expulsar al invasor, que dieron todo a cambio de nada y que hicieron del estoicismo un distintivo del militar peruano sin afán por el deleite del poder a cualquier precio.

Desde inicios de siglo XXI, se hicieron esfuerzos para vigorizar la institucionalidad en el Ejército Peruano y se pudo avanzar, pero hoy gruesas fracturas nos recuerdan la década de 1990. Así, pasaron al retiro a brillantes oficiales, lo que frustra su plan de vida y acceso a posiciones de mando para bien. Por otro lado, ascendieron en demasía en la promoción y en la especialidad del presidente. Lo mismo pasó en la promoción del hermano. De ocho promociones con generales de brigada hoy, las dos acaparan más del 50%. Hay, sin duda, un manejo preferencial y tóxico.

Es lamentable decirlo, pero algunos promovidos lo hicieron por familiaridad o afinidad con actores del poder. Peor aun, hoy algunos se jactan de que ascenderán “sí o sí” por el “atributo potente” que la esposa es prima de tal dama, que la tía es amiga de la mamá de zutana o que pertenecen a las dichosas promociones. Inaceptable en cualquier lugar, pues demuele la institucionalidad y compromete el futuro de una institución permanente de la patria.

Como en la promoción mal llamada Montesinos, es justo decir que hay notables profesionales, centrados e institucionalistas. Ellos cargan un pasivo que no lo buscaron, no lo desean ni lo merecen.

¿Cuál es el propósito de estos desatinos en la gestión de recursos humanos? Dos al menos, con antecedentes penosos: deshacerse de miembros incómodos, además de crear vacantes y luego llenarlas con incondicionales.

La incondicionalidad hacia personas con poder es peligrosa. Derivada del acceso a posiciones de mando improbables en condiciones normales, engendra factótums, que el favorecedor y conocedor de que aquel ‘éxito’ fue mal habido, puede considerarse con derecho a demandar lealtades descabelladas.

Nada sustituye el esfuerzo de 25 o 30 años. Alcanzar la cúspide de la profesión militar reclama esfuerzo, sacrificios personales y familiares. La ubicación en el cuadro de méritos sintetiza el recorrido profesional. No hay organización que sobreviva lozana deshaciéndose de los primeros y promoviendo a los amigos. Es casi como quedarse engomado y gambetear las enseñanzas de los golpes del pasado.

¿Son decisiones erradas del alto mando institucional o sentencias del presidente inducido por la promoción que busca atajos convenientes? Se vocea lo segundo con alguna aquiescencia del primero, pero las paciencias se estarían agotando al punto que muchos ya no pueden callarlo.

El reto del actual comando es muy grande, aun cuando el entorno no pueda favorecerlo. Una institución con marcadas diferencias de grados y especialidades encuentra en el cumplimiento de normas un factor igualatorio, fundamentalmente de oportunidades.

Señores congresistas y ministro de Defensa, ¿puede un decreto supremo (D.S. 009-2013-DE) modificar la esencia de la Ley de Situación Militar al cambiar requisitos de cinco a cuatro años para ascender a general de división o su equivalente? Si bien este decreto modifica el reglamento emanado del Ejecutivo, en el fondo modifica una ley. Asimismo, si ampliaron el tiempo de servicios a 40 años, ¿por qué siguen retirando oficiales con tanto horizonte inflando el sistema de pensiones? ¿Cuánto cuesta hacerlo?

Finalmente, a la situación descrita, se suma la degradación del valor de la palabra. El militar muere por un juramento y hace lo que dice. Los pensionistas principalmente veteranos del combate al terrorismo y el Cenepa vieron de facto anulados sus derechos, pues la promesa de respetar la pensión renovable fue incumplida y esta arrasada.

Se dice que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. El golpe, en este caso, no enseña.